El municipio de Salamanca ha estrenado un proyecto piloto pionero basado en tecnología de visión artificial y cámaras térmicas con el objetivo de reducir los atropellos de fauna silvestre en las carreteras de su entorno.
El sistema permite detectar la presencia de animales en tiempo real en zonas de riesgo, especialmente en tramos donde se ha identificado una mayor frecuencia de cruces de fauna. Gracias a la combinación de sensores térmicos e inteligencia artificial, la tecnología es capaz de identificar movimientos y alertar a los conductores o a los sistemas de señalización para prevenir posibles accidentes.
La iniciativa busca mejorar la seguridad vial tanto para los animales como para las personas, ya que los atropellos de fauna no solo suponen un grave impacto ecológico, sino también un riesgo para los vehículos y sus ocupantes.
Este tipo de soluciones tecnológicas se están empezando a implantar en distintos puntos de Europa como parte de estrategias de conservación que intentan reducir la mortalidad de especies en libertad provocada por la fragmentación de hábitats y el tráfico rodado.
El proyecto se enmarca dentro de las nuevas líneas de innovación en movilidad sostenible y protección de la biodiversidad, donde la tecnología se utiliza como herramienta para minimizar el impacto humano sobre la fauna.
Si los resultados del piloto son positivos, el sistema podría ampliarse a otras carreteras con alta densidad de fauna salvaje, convirtiéndose en un modelo de referencia para la prevención de atropellos de animales en entornos naturales.



